Introducción: los Pazos

“Casa grande con capilla, palomar y ciprés, pazo es”

La palabra “pazo” viene de pallatium y sirve para designar en Galicia la casa señorial edificada con frecuencia en el campo. Su origen se remonta a los castillos y fortalezas medievales que eran propietarios de nobles o de la iglesia. En los siglos XVII y XVIII alcanzaron su máximo esplendor gracias los “foros” (léase rentas) que los campesinos pagaban a la nobleza local. Estos hidalgos hacían de intermediarios entre los campesinos y el señor, que solía vivir en la ciudad o en la corte. Según Pardo Bazán, autora de Los Pazos de Ulloa, “a los castillos, dispuestos para el estado de guerra o turbulencia, siguieron construcciones más en harmonía con las largas paces”.

Valle Inclán ha dejado páginas maestras en Sonata de otoño y en Las comedias bárbaras y Otero Pedrayo ha situado en ellos historias que hablan de su hundimiento.

Los orígenes

Tenemos que remontarnos al año 1435 para trazar la historia del paraje donde se asienta el Pazo da Trave. En ese año se reúnen en el paraje conocido como el Paso dos Cabaleiros, el obispo de Mondoñedo, el deán catedralicio y dos procuradores para discutir el litigio que mantenían nobleza e iglesia sobre la parroquia de Galdo y los foros de renta. Después de varias disputas y litigios Galdo pierde su estatuto de concejo y pasa a pertenecer al de Viveiro.

Genealogía del Pazo da Trave

Pazo da TraveEn el año 1435 el obispado de Mondoñedo cede el coto de Galdo a don Alonso Pérez de Viveiro por 5.000 maravedíes. Un buen puñado de años más tarde, la propiedad recae en el merino del coto, el vizconde de Altamira, don Juan de Pita Pumariño, quien lo deja en herencia a su hijo, Fernando Pumariño, regidor de Viveiro y casado con Catalina de Miranda, hermana del arzobispo de Sevilla y fundador de la Universidad de Oviedo, Fernando de Valdés y Salas, matrimonio que viene a poner de manifiesto la íntima relación, y no sólo geográfica, entre Asturias y Galicia.

A continuación toma la heredad la hija, María de las Alas Pumariño, casada con el corregidor de A Coruña. En 1607  lo compra por 1000 ducados Antonio da Ponte y Prada que posteriormente lo deja a su hijo Teodoro.

La propiedad prosigue su andadura de herencias y legados, hasta llegar a manos del señor de Galdo, Juan Gabriel da Ponte, a mediados del siglo XIX.

La actualidad

Pazo da Trave El Pazo da Trave es reconstruido y renovado en la mejor tradición de respeto a sus orígenes, con materiales autóctonos y con técnicas artesanas que recogen las tradiciones ceramistas de la zona, lideradas por la cercana fábrica de Sagardelos. Terminada la obra se integra en www.pazosdegalicia.com una agrupación de palacios, castillos, monasterios, casas rectorales y “casas grandes” dedicados al Turismo Rural.

La propiedad tiene como objetivo respetar la tradición y la elegancia del Pazo a la vez que aportar por profesionalizar la gestión y modernizar los equipamientos para ofrecer a sus huéspedes y clientes tranquilidad y comodidad con todas las ventajas de una gestión moderna y altamente eficiente. Un alojamiento rural con todas las comodidades y ventajas de un Pazo con amplias zonas comunes, una espectacular zona ajardinada.

Un pequeño paraíso, en suma.